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Farmacéuticos 36 Farmacéuticos 37 TENER UNA COMUNICACIÓN MÁS EFICAZ VA A AYUDAR MUCHO A LOS PACIENTES TRASPLANTADOS” la complejidad de los cuidados de un paciente trasplantado: “Me encantó el proyecto y, al saber que mi Colegio participaba, no dudé en apuntarme y participar como investigadora”. Desde entonces, lo integra en su día a día, ofreciendo un seguimiento personalizado que va más allá de la dispensación del tratamiento inmunosupresor. La farmacéutica ha observado mejoras en la adherencia al tratamiento inmunosupresor de sus pacientes. Utilizando herramientas como cuestionarios específicos para medir la adherencia o la escala EVA para la calidad de vida, ha visto cómo cambian su estado de ánimo y se fortalecen los vínculos. Uno de los casos que más le han marcado es el de Jacobo, un paciente que, además de cuidarse a sí mismo, es cuidador de su familia. Su estrategia se basa en el contacto regular, ya sea en la farmacia, por teléfono o por whatsapp, y en herramientas como la plataforma de seguimiento de adherencia, cuestionarios, alarmas y sistemas personalizados de dosificación. También utiliza material informativo sobre el trasplante y los medicamentos y fomenta el contacto de los pacientes con asociaciones que comparten experiencias similares. Por último, subraya la importancia de incrementar la comunicación con otros profesionales sanitarios. En sus palabras, “es necesario tener más comunicación con los centros de salud y hospitales”. HABLAMOS CON... La atención farmacéutica al paciente trasplantado, junto con la continuidad asistencial, son fundamentales para garantizar el éxito a largo plazo de un trasplante. Una adecuada coordinación evita que este se vea comprometido, en concreto, por la falta de adherencia al tratamiento inmunosupresor o por falta de información por parte del paciente. Con este propósito, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, con el aval de la Organización Nacional de Trasplantes y diversas organizaciones de pacientes, han puesto en marcha el proyecto JunTOS. Esta iniciativa, llevada a cabo en Cantabria, Baleares y Santa Cruz de Tenerife, aún tiene abierto el periodo de captación de investigadores y pacientes, y busca integrar la labor de la farmacia hospitalaria y comunitaria para ofrecer una atención farmacéutica coordinada al paciente trasplantado de órgano sólido. Comenzamos una serie de entrevistas con los protagonistas de esta iniciativa y lo hacemos en Santa Cruz de Tenerife hablando con dos farmacéuticas y un paciente. En concreto, con Eva Auxiliadora Sánchez Negrín, farmacéutica comunitaria en la Farmacia Eva Duro en San Isidro, municipio de Granadilla de Abona; con Inmaculada Plasencia García, farmacéutica especialista en farmacia hospitalaria del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, y con Jacobo Diz Buceta, paciente trasplantado. Eva Auxiliadora Sánchez Negrín asegura que el rol del farmacéutico comunitario ha evolucionado de forma notable: “Antes venían los pacientes y solo se les dispensaba lo que decía su plan de tratamiento, pero ahora tenemos una visión global de ellos y un manejo excelente gracias a JunTOS”. La farmacéutica tiene claro que su papel va mucho más allá de dispensar medicamentos: “Que exista una cercanía con los pacientes ayuda a que haya un mejor manejo de la medicación, a familiarizarlos con la importancia de la adherencia terapéutica o a resolver cualquier duda por nimia que sea; pienso que somos una herramienta fundamental porque nuestra tarea no es solo la dispensación. Los profesionales farmacéuticos podemos ayudar debido a esa cercanía que se genera, a esa disponibilidad horaria y física de las oficinas de farmacia. Incluso un simple dolor de muelas puede suponer un suplicio en un paciente trasplantado, y nosotros estamos ahí para acompañarles y buscar soluciones”. Su implicación en JunTOS comenzó tras conocerlo en el Congreso Nacional Farmacéutico de Valencia. Allí, confiesa que tomó conciencia de JunTOS: una red de atención farmacéutica que une vidas tras un trasplante Inmaculada Plasencia García ve JunTOS como “una necesidad” y como un modelo extrapolable a otras patologías crónicas. Según explica, los pacientes trasplantados suelen ser muy adherentes al inicio, “porque en ello está su vida”, pero con el tiempo pueden relajarse. Ahí es donde la farmacia comunitaria, con su contacto diario o muy frecuente con los pacientes, puede detectar olvidos, despistes o falta de comprensión de la pauta prescrita o de la propia medicación. Para Inmaculada Plasencia, una de las claves del proyecto es la herramienta informática que conecta los servicios de farmacia de los hospitales y las farmacias comunitarias participantes, así como la creación de grupos de trabajo y canales de comunicación directos para resolver dudas. “Ese hecho de tener una comunicación más eficaz va a ayudar mucho a los pacientes trasplantados de órganos sólidos y, en el futuro, a otros pacientes con enfermedades crónicas”, asegura. Los indicadores que espera mejorar son claros: aumentar la adherencia, reducir el índice de rechazo, mejorar las comorbilidades asociadas y consolidar la comunicación bidireccional entre niveles asistenciales. “Una sin la otra no puede trabajar; tenemos que estar todos a una”, subraya. Su motivación personal viene de su participación en el grupo Farmatrasplante de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria y de la oportunidad de representar a su provincia en un proyecto nacional. Cree que JunTOS también está sirviendo para que la farmacia comunitaria conozca mejor el perfil del paciente trasplantado y pueda ayudarle más allá de la medicación: “No solo son medicamentos; tienen que llevar a cabo otros cuidados relativos, por ejemplo, a los hábitos de vida saludable, en los que la farmacia comunitaria puede ser clave”. Inmaculada Plasencia Farmacéutica hospitalaria en Santa Cruz de Tenerife Eva Sánchez Negrín Farmacéutica comunitaria en Santa Cruz de Tenerife INCLUSO UN DOLOR DE MUELAS PUEDE SUPONER UN SUPLICIO EN UN PACIENTE TRASPLANTADO”

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